Volvemos con esta sección del blog que próximamente tendrá nuevos y apasionantes capítulos aunque no podemos precisar exactamente cuándo.
Luego de haber revelado la fórmula mágica para hacer el arroz sin que se nos pegue ni pase, también te enseñamos a condimentar correctamente las ensaladas, hoy el staff de cocineros del blog regresa para contarte el paso a paso de una tarta cuyo ingrediente principal es el Jurel, una variedad de pescado íntimamente relacionada con la caballa y el atún. Podríamos arriesgar y decir que es casi una mezcla exacta entre las dos.
En el video podrán observar también algún que otro tip o consejo básico que los ayudará enormemente para cocinar esta o cualquier otra variedad de tarta. A estar atentos.
Sin más, los dejamos con el videotutorial:
Duración del video: 17'.35''
Ingredientes:
Huevo duro: 4
Zanahoria: 4
Cebolla: 4 medianas
Jurel: Una lata (300 grs. peso escurrido)
Paso a paso:
Hervir las zanahorias y cortalas en prolijas rodajas. Cocer los huevos, pelarlos, y cortarlos en rodajas o como se te ocurra no tan finos ni chiquitos. Saltear la cebolla al punto que más te plazca. Abrir la lata del Jurel, limpiarlo y desmenuzarlo cuidadosamente. Mezclar todo bien mezclado e incluir en la tarta. Llevar al horno por espacio de 15 minutos.
Luego de haber chequeado la frescura de los huevos, aplicando la técnica rescatada de la Inquisición, pasamos a debatir sobre su cocción y te dimos algunos consejitos (si me permiten la expresión) para que no tengas problemas durante el proceso. Ahora que ya los tenemos cocidos, qué debemos hacer? Pelarlos. Correcto. En este divertido videotutorial nuestro redactor en jefe te revela algunos tips que te harán mucho más fácil la tarea.
Quizás, sólo quizás,
la correcta cocción de los huevos duros sea uno de los misterios más oscuros
dentro del universo culinario. Si bien es cierto, o no vaya uno saber, que es
uno de los platos o recetas más difundidos y populares dentro de la gastronomía
no es menos cierto que existen tantas técnicas y procedimientos en torno a
ellos que hace casi imposible revelar o develar cuál es LA técnica o EL
procedimiento más adecuado para llegar a buen término.
Cocineros y chefs de
todo el país y alrededor del planeta se niegan constantemente a hacer
declaraciones certeras al respecto; por lo general, eluden la respuesta
concreta con amagues y regates tales como “depende del gusto de cada persona”,
o “depende de las condiciones en las que uno trabaje”, o bien entregan tiempos
aproximados de cocción que dejan un enorme espacio para la duda: hay quienes
sostienen que tras el hervor hay que dejarlos (a los huevos, se entiende) dos
minutos en el agua y listo; sin embargo, no son pocos los que estiman que no
son dos sino ocho, diez o hasta doce los minutos necesarios para que podamos
disfrutarlos (a los huevos, otra vez, se entiende).
Aquí tenemos la
primera incógnita: el tiempo de cocción.
¿Cuánto tiempo se tarda en cocinar un huevo duro, eh?
Respecto a las técnicas
empleadas para cocinarlos, dos corrientes se disputan el liderazgo en cuanto a
eficiencia y simpleza.
Por un lado, están
los tradicionalistas que inician la cocción desde cero, colocando los huevos en
un jarro con agua fresca o temperatura ambiente y, por el otro, los
vanguardistas que primero esperan a que hierva el agua para luego poner los
huevos.
Todo lo cual no hace
otra cosa más que confundir al soltero que vive solo y debe cocinarse por sus
propios medios los alimentos que va a consumir. Algo que a priori y desde
afuera siempre puede parecer fácil pero que en la práctica lo es aunque a veces
se te presentar complicaciones.
Dentro de lo que
podríamos llamar “consejos prácticos” (siempre hablando de la cocción de los
huevos duros) existe una máxima que reza:
“Para que se te
facilite el pelado de los huevos e incluso para que la cáscara de los mismos no
se rompa durante la cocción, una buena táctica es agregarle un poquito de sal
al agua (en donde estás cocinando los huevos, claro); algunos recomiendan sal
gruesa pero con la fina también puede ir”.
Agradeciendo el
consejo que un perfecto desconocido nos hizo llegar a la redacción, los dejamos
a continuación con el segundo video de La Trilogía de los Huevos en el que,
justamente, te mostramos el truco de la sal en el agua y nos preguntamos
básicamente lo mismo que nos preguntamos en este post; o sea:
¿Cuánto demoran los
huevos duros en cocinarse partiendo con el agua fría?
A lo que podríamos la
siguiente mini-encuesta anexa: ¿Vos cómo los cocinas?
A) Con agua fría1 (Sir)
B) Con agua
hirviendo.
En mi caso particular debo confesar que suelo dejarlos algo más de diez minutos y por lo general, para reasegurarme de que estén cocidos, espero hasta que alguno de los huevos comience a descascararse.
Si todo sale bien,
los lectores del blog deberían ofrecernos mediante el formulario de comentarios
respuestas tendientes a clarificar esta compleja situación.
Duración: 3'.48''
Hablando de los
huevos duros y sus diferentes modos de cocción, una lectora del blog nos acercó
una curiosa técnica para que nos salgan “huevos tirando a amarillo” que quizás,
una vez que nos acerquen el manual del usuario, nos animemos a hacerlos y los
mostremos en este espacio.
En la tercera parte
de La Trilogía de los Huevos te mostraremos una técnica infalible para que los
peles con total facilidad, además de algún que otro tip que te ayudará
enormemente en la cocina.
Sabido es que durante la Edad Media,
un poco antes y un poco después también, desde la Iglesia católica y su Santa Inquisición se inició uno de
los períodos más negros para aquellos que eran acusados de herejía o brujería
o que simplemente pensaba distinto o tenían otras creencias. Perseguidos,
acusados falsamente de delitos que por lo general no estaban ni cerca de
cometer, cientos de miles de inocentes fueron torturados hasta la muerte por
aquellos que enarbolaban las banderas de la fe, la moral y las buenas
costumbres.
Sin embargo aquí no nos extenderemos ampliamente sobre esta
cuestión pero sí la traemos a colación ya que de entre los procedimientos que
los “tribunales” utilizaban para obligar a los acusados a confesar sus
pecados-delitos se encontraba un mecanismo que la gastronomía universal ha
recogido, dejando de lado el sufrimiento, el dolor, la sangre e incluso la muerte
de los actores que participan del proceso, y que bien nos sirve para testear,
chequear, verificar, constatar que los huevos, sí señores, los huevos que
estamos por cocer, son o no frescos, están o no aptos para el consumo humano.
Ahora bien, ¿cuál es el procedimiento medieval que
rescatamos en este post? Bueno, si más o menos fuiste atando cabos entre el
título del post y lo que te acabamos de contar es probable que ya lo hayas
descubierto.
Sí, estamos hablando de las “ordalías de agua”.
Esta prueba, que formaba parte de los llamados “juicios de Dios” (u ordalías a secas), con las que, como decíamos, se pretendía inculpar o
absolver al acusado de los delitos que se le imputaban (brujería, entre ellos).
¿En qué consistían las “ordalías del agua”?
Según nos comentan los libros había dos mecanismos
diferentes: la ordalía con agua fría, que es la que nos interesa aquí, y otra
con agua hirviente.
- En la prueba del agua caliente, el acusado debía retirar con
sus manos desnudas (o sea, sin ningún tipo de protección, qué gracia tiene
sino) un anillo o una pequeña piedra de un caldero (olla, etc.) con agua
hirviendo.
La del agua fría era aún más espeluznante:
- El acusado era atado de pies y manos (para que no pudiera
nadar) y luego se lo arrojaba a un pozo con agua (bien deslizado con una cuerda
que se dejaba floja o bien librado a su suerte). Como se consideraba que las
brujas eran más livianas que el agua, si la acusada quedaba flotando, la
sacaban para quemarla viva. Si por el contrario, se hundía, se comprobaba su
inocencia y se la libraba de culpa y cargo, aunque en la mayoría de los casos
igualmente morían ahogadas en el proceso.
Ahora que sabemos de dónde viene el mecanismo, volvemos al
aquí y ahora.
Algún sabio cocinero tomó esta idea para testear si los
huevos son frescos o no. Trazando un parangón con la “ordalía del agua fría”
razonó que si el acusado (aquí hablamos del huevo) quedaba flotando o no se
hundía con facilidad dentro de un recipiente con agua quería significar que
estaba “embrujado”, “envenenado”, o bien pasado, vencido, podrido, razón por la
cual debía desecharse de plano. En cambio, si se dirigía sin problemas hacia el
fondo del recipiente no quedaban dudas de que era inocente, que en su interior
no se alojaba el demonio, y por tanto estaba apto para el consumo.
Todo lo cual nos sirve de presentación para el video que
acompaña y forma parte principal de este post. En él te contamos justamente lo
que acabamos de escribir pero al estar filmado con cámaras de video lo vas a
poder ver y entender cabalmente cómo es el proceso. Yo que vos lo miro.
Duración: 4',55".
En la segunda parte de La Trilogía de los Huevos indagaremos
sobre el proceso de cocción. A estar atentos.
Finalmente y luego de reflexionar sobre el tema durante varios años, el redactor en jefe de El Blog de SirThomas un buen día se levantó con ganas de cambiar su billetera. Sí, sí, aquella que presentáramos en sociedad en este mismo blog hace ya casi cinco años y que, tras soportar presiones de todo tipo, pasará a formar parte ahora del Museo del Blog, junto con otros objetos de gran valor, uno de los cuales podrán ver en los videos que acompañan el presente post. Luego de más de 22 años de servicio, hoy le rendimos su merecido homenaje y te mostramos en exclusiva quién la reemplaza.
Para los que no puedan o quieran ver los videos, adjuntamos también imágenes de la nueva, la vieja y las dos billeteras juntas.
La nueva
La vieja:
Les dejamos las dos opciones para que vean el mismo video; la primera en su versión acortada (6,15), y la segunda en su extensión original (10,23 min).
Histórico. SirThomas cambia la billetera. Versión corta.
Quizás no entiendan del todo de dónde viene lo de "momentos claves en el
desarrollo de un ser humano", que sólo podrán comprender en su
totalidad si ven el video completo de aquí abajo. De todas maneras,
ambos videos son de lo más tedioso, largo y aburrido que hemos publicado
jamás en el blog. Están advertidos.
No menos histórico. SirThomas cambia la billetera. Versión larga.
Versión completa, que incluye una introducción en la que El Locutor Estable divaga en torno a lo que él llamó "momentos claves en el desarrollo del sujeto, considerado en sí propio y en su contexto social".
Casi como al pasar, El Locutor Estable del Blog nos deja un interrogante
de alto contenido filosófico: ¿por qué cambiar algo que, a pesar del paso del
tiempo y de cierto deterioro que evidencia su “carcaza”, aún sigue funcionando,
en lo importante, tal y como lo hacía el primer día, eh?
Conforme lo habíamos anunciado en ESTE post, en el cual contamos cómo es el proceso de colocación de un collar/arnés/bretal en un perro, el día de hoy estamos orgullosos de presentar la concreción de tal proceso que pueden observar con lujo de detalles en este aburrido video de cuatro minutos de duración que no será la delicia de nuestros lectores. Acompañamos la entrada con algunas imágenes recientes y de archivo de la protagonista principal: Mía.
En su residencia habitual, Mía ensaya una pose curiosa.
Los fotógrafos le pidieron a Mía seriedad en la expresión y cumplió.
Mía buscando mimos (también en su morada habitual)
Hoy no te sacamos a pasear, le dijeron a Mía.
Bueno, sí, te sacamos (su reacción):
Aquí, el videotutorial "Cómo colocarle el bretal a un perro".
Mía paseando por las calles porteñas:
Y para cerrar una imagen polémica: Mía y su opinión sobre el actual gobierno de la Ciudad
Sabido es que de vez en cuando la vida (nos besa en la boca y a colores se despliega como un atlas, canta Serrat)
nos depara situaciones para las cuales uno no está del todo preparado.
Una de ellas me tocó vivir unas semanas atrás cuando una de las
colaboradoras itinerantes del blog me pidió si por favor le podía cuidar
a su perrita (llamada Mía, de ahí el título del post) por espacio de
siete días, mientras ella vacacionaba alegremente junto a su pareja por
la ciudad de Mar del Plata, rezaba, autoplagiándonos si querés, la introducción de ESTE post en el que contamos cómo había sido nuestra primera experiencia como niñeros de Mía.
(Mía posa para nuestros fotógrafos)
Bien, resulta que como también es de público conocimiento las personas que trabajan suelen tomarse vacaciones al menos una vez al año; apenas iniciado el 2013 la misma colaboradora itinerante del blog, que en estos momentos se encuentra de viaje en Chile y ya nos prometió interesantes imágenes para publicar, nos consultó si estábamos dispuestos a cuidar de Mía una vez más. Luego de meditarlo durante largos sesenta segundos, dimos nuestro sí y una vez más, entonces, nos ha tocado en suerte hacernos cargo de Mía por algunos días.
Luego de la primera grata experciencia y despejadas algunas dudas que planteamos en el post citado, ya nos encontramos un poco más "cancheros", si me permiten la expresión, aunque se nos presentó un pequeño gran inconveniente apenas nos dejaron a Mía en la redacción del blog: cómo diablos le colocamos nuevamente (se lo sacamos apenas ingresó a nuestras instalaciones) el collar/arnés al que luego se le adosa la correa para que más luego la podamos sacar a pasear por las no tan limpias calles del porteño barrio de Saavedra.
(Hola, sí, qué tal?)
Sin faltar a la verdad debemos confesar que la primera noche intentamos cerca de una veintena de veces colocarle el collar/arnés siempre fallando en el objetivo. Cansados de tanto intentar pero apelando a la templanza que nos caracteriza parte de nuestro staff dedicó varias horas (o minutos) a recabar información en internet acerca de los procedimientos indicados para realizar la no tan simple tarea señalada.
Si bien encontramos algún que otro video explicativo ninguno sirvió para que podamos aprender lo necesario y lograr la meta pautada. Razón por la cual, el primer paseo de Mía con este nuevo collar/arnés (un modelo diferente al que tenía la primera vez -recién ahora te lo aclaro pero vale hacerlo-) no fue todo lo elegante que uno hubiese querido. Se lo pusimos pero muy a lo salvaje e incluso se le salía durante la caminata pero gracias a la buena voluntad de la perra jamás salió disparada de nuestro lado y el paseo concluyó sin mayores problemas.
Todo lo dicho anteriormente no sirve para otra cosa sino para mostrarles mediante el siguiente video tutorial cómo debe colocarse correctamente este particular modelo de collar/arnés.
Duración del video: 6 con 09.
Bueno, en realidad cuando vean el video quizás sientan una pequeña decepción porque hay fallas en el proceso pero volveremos la próxima para sí de una buena vez mostrarles en imágenes como hacerlo con perro y todo incluido.
(Mía descansa luego de un agotador paseo por las calles de Saavedra)
De vez en cuando la vida (nos besa en la boca y a colores se despliega como un atlas, canta Serrat) nos depara situaciones para las cuales uno no está del todo preparado. Una de ellas me tocó vivir unas semanas atrás cuando una de las colaboradoras itinerantes del blog me pidió si por favor le podía cuidar a su perrita (llamada Mía, de ahí el título del post) por espacio de siete días, mientras ella vacacionaba alegremente junto a su pareja por la ciudad de Mar del Plata.
(Agradecemos esta imagen a nuestro departamento de fotografía urbana, genial la instantánea)
A todo esto, cabe mencionar un dato que es clave: SirThomas le tiene pavor a los perros. Quizás algún día contemos el por qué, pero por el momento nos conformamos con el dato.
Como la propuesta había sido con cierto tiempo, la contrapropuesta ofrecida por SirThomas a la dueña de Mía fue: "Bueno, si no podés conseguir a alguien más que te la cuide, o te sale muy caro o no la querés dejar en una guardería canina, te prometo que lo pienso".
A medida que las semanas pasaban y las otras opciones terminaban con resultado negativo, el pedido volvía una y otra vez a repiquetear en los oídos de nuestro redactor en jefe. Una semana antes de la fecha límite (léase la partida vacacional de la pareja) SirThomas tomó coraje, tomó aire, infló su pechito irlandés, dio un paso al frente y exclamó: "Ok, yo te la cuido".
Cabe agregar, también, antes de dejarlos simplemente con algunas imágenes y un video cortito con la protagonista principal del post, que previo a toda esta situación el redactor en jefe del blog ya había conocido a Mía y para su sorpresa, supo llevarse bien con ella, lo cual ya es mucho decir, habida cuenta de su terror mencionado ut supra.
De todas maneras, cabe acotar además que la perra en cuestión es un tanto especial o particular ya que es súper tranquila y, entre otras cosas, es cuasi muda, sí, en el sentido de que nunca se la ha escuchado ladrar como suelen ladran algunos perros, ya sea dentro del ámbito del hogar como en recorridas por las calles porteñas, ni siquiera cuando se encontraba en el camino con alguno de sus pares, a quiens teme casi tanto como les teme Sir.
Mía en casa: las fotos.
Con la responsabilidad, claro está, llegaron las dudas respecto a los diferentes cuidados a tener en cuenta a la hora salvaguardar los destinos de este noble especimen del reino animal.Más allá de haberle consultado a sus propios dueños algunas cuestiones básicas, nuestro redactor en jefe lanzó uno de sus interrogantes en la red "social" twitter y obtuvo las siguientes respuestas, que desde aquí volvemos a agradecer:
Pregunta: ¿Hay alguna comida que esté prohibida darle a un perro? Soluciones.
@Pat_Pat: Dicen en todos lados que la palta es malísima para los perros pero conozco canes que la sobreviven de manera increíble.
@ Valrag: Sólo se que está tajantemente prohibido darle chocolate a los perros.
Tras lo cual, SirThomas dedujo que básicamente se le puede dar cuasi cualquier alimento, con esas dos excepciones (la de la palta nos planteó nuevas dudas pero ante la misma vale ir a lo seguro). También, en el trabajo, ante la misma consulta, una compañera, veterana en esto de tener perro, me comentó que en lo posible no le diera "picantes" porque sino puede que te deje sus buenos regalitos. Anotado.
Lo cierto, real y verdadero es que la experiencia resultó mucho más positiva de lo que habíamos imaginado en un comienzo. Dadas las características del animal en cuestión todo se hizo bastante llevadero, más allá de lo demandante que se ponía en ocasiones, lo que quita algo de energías, y lo de limpiar las suciedades que podía dejar en la cocina (allí la dejábamos cuando la redacción quedaba vacía).
Otra cuestión fue sacarla a pasear, no tanto por este hecho en sí, sino más bien por lo relacionado con el levantar sus necesidades como corresponde a todo buen ciudadano. Si tanto te quejás o te molesta ver tanto sorete de perro por la calle más te vale que cuando a vos te toque no continúes por la misma diabólica senda.
Aquí, cabe mencionar, siendo todo lo honestos que somos, que ante la primera oportunidad SirThomas no juntó el coraje necesario y se hizo olímpicamente el distraído; pero ya a la segunda chance, recogió y embolsó como indica el procedimiento. Fue su primera vez. Desde aquí lo felicitamos.
SirThomas vence sus miedos y acaricia a Mía (imágenes fuertes)
A modo de yapa, una reflexión, que encontramos cuando estábamos buscando información respecto a razas de perro y demás, que el genial poeta inglés Lord Byron (George Gordon Byron) le dedicó a su perro terranova (llamado Boatswain):
"Aquí reposan los restos de una criatura que fue bella sin vanidad, fuerte sin insolencia, valiente sin ferocidad y tuvo todas las virtudes del hombre y ninguno de sus defectos. Estos elogios, que serían alabanzas inmerecidas de estar escritas sobre cenizas humanas, son apenas un justo tributo a la memoria de Boatswain, un perro".
Conforme lo indicaban las previsiones que el staff de SirEncuestas realizó antes de la publicación de la compulsa, los lectores de nuestro blog determinaron la victoria del término "guardapolvo" para referirse al uniforme escolar utilizado en las escuelas públicas primarias de todo el país. Sin embargo, bien vale acotar que no se esperaba un margen tan amplio, (el score del triunfo fue 6-1), ya que en los estudios de campo previos, "delantal" supo dar más pelea, pero todo ello aquí no sirve de nada, solamente los votos y opiniones de nuestros lectores, claro está. En este sentido, cabe destacar el intento de hazaña de quien le sumó el único sufragio a "delantal", el señor Nicolás, quien no tuvo miedo de enfrentarse a los molinos de viento ni nadar contra la corriente y fiel a sus pensamientos no dudó un instante en dar a conocer su predilección.
(Luego del párrafo introductorio aquí le sigue otro que también podría serlo pero que por cuestiones técnicas o por impericia de nuestro redactor en jefe va como segundo) En el presente post realizaremos un breve repaso de lo expresado por quienes se animaron a dejarnos su voto en las urnas y lo completaremos con un poco de historia: el origen del guardapolvo blanco, que vendrá acompañado por un aburrido video que preparó el staff de multimedia del blog.
Bien, veamos entonces lo que opinaron nuestros lectores ya que en la mayoría de los casos aportaron fundamentos y datos adjuntos que sirvieron de argumento a sus respuestas y de alimento para nuestro intelecto.
El primero en presentarse ante nuestra urna virtual fue el señor SirFather, conocido aquí también por su apodo "Rocky", quien no sólo alzó su voz en pos del término que terminaría triunfando en la compulsa sino que le agregó los por qué, y citamos:
"Para mí el guardapolvo es el que utilizan los escolares y
las maestra/maestros para proteger la ropa del polvo de la tiza por ejemplo.
Tiene mangas largas o cortas abotonado en el frente y tiene 3 bolsillos por
lo general", lo cual coindice casi en un ciento por ciento con la definición de guardapolvo más extendida y popular.
En su sufragio, Rocky también nos comentó lo que él entiende por "delantal":
"El delantal se usa en la cocina para proteger la ropa y
puede ser colocado por la cabeza y ajustado en la cintura o sólo ajustado en la
cintura", más claro, imposible.
La señorita Leticia fue la segunda en acercarse a nuestra urna para dejarnos sus apreciaciones en este polémico debate: coincidentemente con lo expresado por SirFather, Leti nos dijo:
"El delantal es el de cocina, puede ser con pechera o solo de
cinturita o cadera", a lo que le agregó un remate de lo más simpático: "lo que sea que se desdibuje primero con los años". Muchas gracias, Leti por el voto y el humor. No, no, ojo, no terminó allí su comentario pero el agradecimiento sí lo hacemos aquí.
"Guardapolvo es el blanquito que antes era azul y servía
POSTA para guardar la ropa del polvo". Aquí nos detenemos un instante para analizar sus dichos que llamaron la atención de nuestros ignorantes especialistas.
Por un lado, el dato del color: si bien es cierto que existen guardapolvos de diversos colores, a veces incluso algunos colegios diferencian a los estudiantes de primaria y secundaria apelando justamente a colores diferentes: los de primaria utilizan el blanco tradicional, mientras que los mayores pueden usar guardapolvos grises o azules (los más usuales, según el acotado estudio de campo que realizamos y la experiencia de nuestro staff de redactores). Según nos comentaron fuentes externas, esta diferenciación a la que hacemos referencia puede verse entre alumnos del turno mañana o turno tarde, pero esto suele darse únicamente en colegios privados, con lo cual este dato lo miramos medio de costado. Lo que no nos queda del todo claro es de dónde surge lo del color "azul" que menciona Leticia, ya que según nuestras averiguaciones siempre fue blanco pero quizás en su Rosario natal o en otros puntos del país ese era el color predominante, no lo sabemos.
En la segunda parte de su declamación Leticia nos hace abrir los ojos bien grandotes al tiempo que nos golpeamos con una mano la frente y gritamos: "pero claro, qué groso". Bueno, al menos eso es lo que le pasó a nuestro redactor en jefe que suele sorprenderse y alegrarse sobremanera cuando "descubre" algo nuevo y sobre todo con cosas tan simples como las que estamos comentando. "Guarda polvo", o sea para protegernos del polvo, para salvar a nuestra ropa del contacto con el polvo, o salvaguardarnos sería mejor y de ahí el guarda-polvo, excepcional señores.
Luego agrega otras dos palabras que mantienen una íntima relación con lo que quieren significar: overall ("arriba de todo", lo que vestimos para proteger la ropa de bla bla bla)y pullover (es para "sacarse por encima de la cabeza", también conocido como "sweater", o suéter, "para sudar"), ambos vocablos provenientes del idioma inglés. Sencillamente maravilloso.
Fijate vos qué grosos que son nuestros lectores porque en el comentario posterior al de Leticia, el señor 1+ siguió el hilo acerca del origen o el significado o el por qué de los términos sobre los que venimos versando y nos alumbró aún más el camino con el siguiente aporte:
"El delantal, como su nombre indica, se usa por delante", al tiempo que agrega, como para despejar toda duda: "No
importa si tiene mangas o cuánto cubre, el que usan cirujanos y pacientes
hospitalarios también es delantal". Brillante.
Por otro lado, en la segunda parte de su comentario, 1+ se pregunta y nos pregunta: "Ahora, una prenda que se abotona por delante y por lo tanto
se pone por detrás ya no puede ser delantal, (¿sería un "detrasal"?)", no se ustedes pero yo no me animo a responderle, más allá de que tiene un alto contenido humorístico no deja de ser una pregunta en busca de una respuesta. Que suene gracioso o divertido no quiere decir que le falte seriedad, ok. Bien, gracias.
Seguramente previendo que el racconto nos llevaría mucho tiempo y se nos haría muy extenso, tanto la señorita Pat_Pat como Nicolás y Zeithgeist fueron más bien escuetos a la hora de opinar y sencillamente nos dejaron sus votos para guardapolvo (Pat y Zeithgeist) y delantal (el valiente de Colegiales).
Resumiendo, entonces, queda claro que para nuestros lectores al uniforme escolar por exceñencia se le dice "Guardapolvo".
Y hablando del guardapolvo, qué les parece si repasamos un poco su origen. Para tal propósito, convocamos a este blog a el historiador Daniel Balmaceda, quien en su libro "Historias insólitas de la historia argentina", nos dice y citamos textual:
"No fue Sarmiento el inventor del
guardapolvo blanco escolar, como algunos creen. En el invierno de 1915, en la
escuela porteña Cornelia Pizarro de la calle Peña 2670, entre Laprida y Agüero,
la maestra Matilde Filgueiras organizó una reunión de padres que terminó siendo
histórica. Aquella tarde la docente explicó que la ropa de los estudiantes
ponía muy de manifiesto la condición social de los chicos y generaba divisiones
entre los alumnos.
No se equivocaba: un simple vistazo
permitía diferenciar a los chicos de buena posición de los que provenían de
hogares más humildes. Filgueiras propuso instaurar un guardapolvo del mismo
color que uniformara a todos. Pero ni siquiera logró uniformar las opiniones:
por un lado estaban los padres que consideraban descabellada la idea; y por el
otro, los padres que la aprobaban no se ponían de acuerdo en el color que debía
emplearse.
La maestra Filgueiras, empeñada en
llevar adelante su idea, se corrió al centro, a la peatonal Florida, compró
varios metros de género blanco que pagó de su bolsillo, lo cortó y lo
distribuyó entre los alumnos de la escuela. Les explicó a las madres cómo debía
ser el modelo de guardapolvo.
Algunos padres no estaban de acuerdo y
protestaron. La denuncia llegó al Ministerio de Educación –al PalacioPizzurno-, desde donde se resolvió enviar a un funcionario del Consejo Escolar
a la escuela Cornelia Pizarro. El inspector recorrió las aulas, espió los
recreos y entendió que la idea valía la pena.
Comenzó una cruzada a favor del
guardapolvo en la que había que lidiar con padres rebeldes y otros que no
entendían por qué la escuela gratuita los obligaba a hacer un gasto no
contemplado en sus magros presupuestos. En muchos colegios se organizaron rifas
y bailes para recaudar fondos y ayudar a otras escuelas en la compra de género
para los guardapolvos.
Las inspecciones del Ministerio de
Educación continuaron y el proyecto de Matilde Filgueiras fue aprobado de
manera oficial en 1918: se envió una circular a todas las escuelas,
recomendando que adoptaran el uniforme. En 1942 el uso pasó a ser obligatorio.
Así nació el guardapolvo blanco, otro invento argentino" (1).
La historia detrás del origen del guardapolvo blanco la pueden ver y escuchar también en este video que les dejamos a modo de cierre del post.
Nota: 1. Balmaceda, Daniel, Historias insólitas de la historia argenitna", págs. 241/2, Grupo Editorial Norma, Argentina, 2010.