Friday, May 18, 2012

SirHistorias. El Castigo de Loki.

Continuando con la reanimada sección de SirHistorias, les acercamos una de los mitos nórdicos que tiene como principal protagonista a Loki, aquel dios travieso que ayudó a Thor a recuperar su preciado martillo.

Sin más, los dejamos con el señor Alejandro Dolina y su relato en torno al mito anunciado:

"... Hablaremos hoy de un mito nórdico: de El Castigo de Loki.
Loki era un dios del panteón nórdico pero era un verdadero miserable. No era el demonio ni el dios del mal (no había un dios del mal en los mitos nórdicos ni tampoco entre los griegos ni en casi ninguna de las religiones politeístas) pero Loki era travieso, mezquino, se pasaba haciendo maldades aunque no fuera el dios del mal.
 
(Loki, el protagonista principal de la historia de hoy)
Las peores acciones de Loki tuvieron que ver con la muerte de Balder, el más amado de los dioses: lo querían tanto a Balder en el Asgard, en la morada de los dioses, que habían hecho un acuerdo con todas las cosas del universo para no dañarlo; habían acordado con las cascadas, con los mares, con las rocas, con la tormenta, con las plantas, con las bestias, y todos se habían puesto de acuerdo en no dañar jamás a Balder. Y jugaban, al saberlo imposible de dañar, a tirarle cosas, le tiraban lanzas y cuchillos, sabiendo que nada le haría daño porque aún las lanzas y los cuchillos habían jurado no dañarlo.
Hasta que alguien se dio cuenta de que una cosa en el universo no había firmado tal acuerdo: el humilde muérdago que por olvido no había prometido no dañarlo al dios Balder.
Y el malvado Loki arregló con Hodur, que era un dios ciego, y le dio una hojita de muérdago para que se lo tirara, y el ciego se lo tiró a Balder y lo ensartó como churrasco de croto y Balder murió. Fue terrible porque Balder era bueno y hermoso y el más querido dentro del Asgard, como habíamos dicho.
 
(Representación de la muerte de Balder)
Pero este crimen fue seguido por otro. Hel, la diosa de la tierra de los muertos, había declarado que permitiría a Balder regresar a la vida a condición de que todas las cosas, animadas o inanimadas, lloraran por él.
Esa condición llenó de esperanzas a los dioses pues toda la creación había sufrido la muerte de Balder y seguramente no habría quien no se solidarizara. De hecho, los metales, las piedras, las plantas, los animales y los hombres lloraron; hasta las aguas lograron hacer visible su llanto. Pero Loki, convertido en la vieja Thok, dijo que no lloraría y que poco le importaba que Hel retuviera a Balder para siempre.
Por ese único llanto ausente, Balder quedó en la tierra de los muertos para siempre.
(Y esto da cuenta del poder del único llanto ausente, de la gente a la que resulta imposible conmover; y como para un poeta o un artista esa persona a menudo despreciable, pero esa persona de llanto ausente invalida el llanto de todo el mundo es un tema que genera también poesía).
Vino a suceder que aquel llanto ausente de Loki convenció a los dioses de que Loki sólo abrigaba maldad en su interior. Se enojaron muchísimo. Entonces, le otorgaron unánimemente la sentencia de destierro perpetuo del Asgard.
Egir, el dios del mar, que no toleraba tanta tristeza en el cielo, resolvió invitar a todos a un banquete. Los dioses aceptaron la invitación y fueron. Cuando estaban ahí comiendo notaron todavía con mayor fuerza la ausencia de Balder. Odín le dijo entonces a Egir que ninguna tristeza podía olvidarse con comida y menos podía olvidarse el odio por Loki que, en el transcurso del banquete, había aparecido sin haber sido invitado. Entonces Odín le dijo a Loki que se fuera.
Loki dejó el banquete pero furioso, empezó a lanzar un torrente de improperios contra los dioses, mató a un sirviente del dios del mar que quiso echarlo. Hizo toda clase de declaraciones con lengua venenosa, se burló de las debilidades de los dioses haciendo hincapié en sus imperfecciones físicas; a Odín le dijo tuerto (ya que Odín era joven y hermoso pero tuerto; había entregado el ojo en la fuente de Mísmir, que era una fuente cuyas aguas volvían sabio a quien las tomara pero el costo era la pérdida de un ojo).
Todo eso decía Loki, envenenado, con el estrilo de los rejugados. Y lo echaron.
Primero trataron de silenciar la lengua de Loki pero su voz se elevaba más y más; se encontraba justo insultando a la mujer de Thor cuando tuvo que callarse cuando Thor le mostró el martillo (del cual hablamos en este OTRO post).
Al final tuvo que salir rajando Loki, consiente de que ya no podría regresar al Asgard nunca más y a sabiendas de que los dioses se la tenían jurada, Loki se recluyó en las montañas. Se construyó una cabaña con cuatro puertas que siempre dejaba abiertas para asegurarse la huída en caso de que lo necesitara. Allí se refugió con su esposa, que se llamaba Sigyn.
Loki decidió que si los dioses iban a buscarlo, él correría hasta unas cataratas cercanas y se transformaría en pez para evadir a los perseguidores. Loki tenía, del mismo modo de Proteo, el poder de convertirse en cualquier cosa.
Pero aquel plan no funcionó: Odín y Thor se presentaron en la cabaña, Loki huyó, se transformó en salmón y se arrojó al agua; pero Thor lo atropó en el aire y lo sujetó con tanta fuerza que no pudo escapar.
El salmón tiene cola muy delgada y los nórdicos atribuyen esa característica al apretón de Thor.
Loki volvió a su forma habitual y sus captores lo arrastraron hasta una caverna; allí lo ataron. No satisfecho con las cuerdas con que lo habían atado, Odín y Thor convirtieron esas cuerdas en hierro.
Skadi, una giganta que era la personificación de los ríos fríos y de montaña, había observado con alegría el encadenamiento de Loki y participó de aquel castigo eterno. Ató una serpiente sobre la cabeza de Loki, que dejaba caer su veneno gota a gota sobre el encadenado.
Pero para disolver tal castigo se produjo una demostración de amor notable: Sigyn, la esposa de Loki, corrió a su lado con un recipiente y hasta el día del fin de los tiempos, hasta el Ragnarok, el día del ocaso de los dioses, Sigyn permanecerá juntando las gotas del veneno de la serpiente en un tacho antes de que caigan sobre la cabeza de Loki.
 
(Sigyn evita que las gotas del veneno le caigan a su amado Loki)
Sigyn nunca deja su puesto salvo cuando se llena el recipiente y lo tiene que ir a vaciar a otra parte. En esas ocasiones, no hace tiempo a regresar antes de que caiga la siguiente gota y entonces una o dos gotas de veneno caen sobre Loki y como el veneno es tan fuerte y abrasivo Loki grita y se retuerce. Esos esfuerzos provocan los terremotos que tanto asustan a los mortales (y no como se dice por ahí las placas, las fallas y el acomodamiento del magma y toda esa porquería, no señor, es Loki que sufre porque una o dos gotas de veneno le caen sobre la cabeza). Ante ese sufrimiento, Sigyn llora y esas lágrimas acompañan las sacudidas de la tierra.
Así está Loki y así estará hasta la última batalla del Ragnarok, hasta el ocaso de los dioses.
Esta es la historia de El Castigo de Loki ...”.

Acompaña la charla el tango “Una lágrima”, interpretado por Ruth Attaguile, que si quieren lo escuchar por separado pueden hacerlo pasándose por este LINK.
Para escuchar el audio online, hacé click en play:

Duración total: 13' 51.

Si querés bajarte el audio y escucharlo cuando quieras en donde quieras reproducirlo, hace click en ESTE precioso link.

Saludos.
SirThomas.

1 comment:

Roberto Serna said...

No se tiene un nombre para la serpiente, ¿Verdad?