Thursday, December 10, 2009

Se ve que le cuesta arrancar.

Luego de consumada la cena (Kebbe [cocido por favor, el crudo no es de mi agrado] con ensalada de repollo blanco, para los curiosos), y de una agotadora y calurosa jornada laboral, en la que tuvimos (mi persona y compañeros de la editorial jurídica en la que trabajo) que soportar una vez más el malfuncionamiento del aire acondicionado "central", tomo una de las decisiones más importantes del día: ducharme.

Comienzo con los preparativos: primero recojo del cuarto/habitación/dormitorio, etc. la ropa limpia que me iba a poner luego de asear mi ser en cuerpo y espíritu (?); seguidamente, escojo del toallero la toalla verde, para sentirme irlandés hasta cuando me seco. Con los elementos necesarios ya en la mano, me dirijo hacia el lugar de los hechos.

Abro la puerta del baño, ingreso al mismo, acciono las dos teclas, la que enciende la luz y la que hace arrancar el extractor (o como sea que se llame ese artefacto que suele estar en algunos baños y cuya acción principal consiste en hacer desaparecer la humedad que aparece al momento de ducharse), cierro la puerta.

Me desvisto por completo, no sea cosa de bañarme con la ropa puesta, corro la cortina que separa la bañera y la ducha del resto del baño, abro las canillas del agua caliente y fría tratando equilibrarlas de manera tal que el agua no me queme pero tampoco me hiele, más bien un término medio.

Ya con el agua de la temperatura, o mejor dicho, con la temperatura del agua en su punto justo, ingreso en la bañera, procedo al acto propio de ducharme, que por lo general no se extiende por más de 7-10 minutos. Acabado el proceso, cierro primero la canilla de la izquierda, aquella que se corresponde con el agua caliente, durante unos instantes un frío extraño recorre mi cuerpo, cierro la canilla de la derecha, aquella que se corresponde con el agua fría. Dejo de sentir aquél frío extraño. El alma me vuelve al cuerpo.

Corro la cortina que separa la bañera del resto del baño, tomo con mi mano derecha la toalla verde, para sentirme irlandés incluso al momento de secarme, e inicio el proceso de secado, por cara y pelo primero.

Arranca el extractor.

Saludos.
SirThomas.

6 comments:

~lU said...

no desempañas el espejo con la mano? =P (queda marcado)

que lindo es bañarse con agua bien caliente esa que deja roja la piel!

saludos!

Anonymous said...

No sólo saca el vapor sino los malos olores
Salutes
Papone

Princesa haragana said...

la parte q mas disfruto son esos ultimos segundos cuando dejo correr solo el agua fria, me hielo pero nose por que me encantaa!!
saludos tommy y gracias por pasar por tus comentarios!!!!
q cosaa a mi me cabe mucho más el crudo jajaj

SirThomas said...

Luli.
Quién no ha dibujado caras, escrito y demás en los viños empañados por el vapor; claro que sí, buena acotación.

Respecto del agua caliente no me sumo a su entusiamos, pero sí diré que prefiero más calentita que fría el agua al ducharme, incluso en épocas de calor.

Saludos.

Rocky.
Gracias por el dato; pero digamos que su función cuasi primodordial es la de evaporar el vapor (?)

Saludos.

Princesa Haragana.
Para mí suelen ser los más sufrientes justamente jaja, de más pequeño los disfrutaba más, eso sí.

Y muchos gustan del kebbe crudo, por eso la aclaración.

Saludos y gracias por pasar y comentar.

Meme said...

CREO QUE LA ULTIMA PARTE ES LA QUE MAS ME LLAMA LA ATENCION,
EL "PROCESO DE SECADO" EN EL SER HUMANO,
HAY GENTE QUE ARRANCA DESDE LOS PIES HASTA LA CABEZA,
LA MUJER SUELE TENER TOALLA EXTRA PARA EL PELO,
MEME ARRANCA POR SU CABELLERA PARA TERMINAR EN SUS TOBILLOS (los pies no se secan)

En fin.... solo queria resaltar esa parte del post!.-

Larga vida

SirThomas said...

Gran aporte Meme; yo tengo entendido que la mayoría comienza de arriba hacia abajo (?), casi como el proceso de duchado, pero mis estudios no son de pequeña escala.

Saludos.